lunes, 16 de diciembre de 2013

LA SAGA DE LOS RATO

El entretenimiento del reality-show zapateril del diputado David Fernandez, que utilizó la prensa a través de las redes como arma de distracción, ocultó el submundo de la saga de los Rato.

No tengo nada contra este diputado, ni tampoco contra este hecho, lo que me preocupa es el desmesurado protagonismo que se le dio a un gesto que le vino muy bien para silenciar las indecencias de este banquero oportunista . Quizá eso era lo que pretendían los medios.

Pero no vamos a pasar por alto los despropósitos que han rodeado a la saga de los Rato, que han acabado siempre con el saqueo los bolsillos de los ahorradores.

DE RAZA LE VIENE AL GALGO
 


 












 

Rodrigo Rato y Figaredo, o Rodrigo Rato
a secas, fue aleccionado por su padre y por su hermano para escalar a lo más alto del sector privado y de la banca. Esa meta obedeció quizá, a la venganza de su padre contra la afrenta que le hizo el Banco de España por quebrar tres bancos, dos de su propiedad. Este hecho llevó al padre de Rato , junto a su hermano, su tío, a la cárcel de Carabanchel. Con estas credenciales familiares se podría afirmar, que a los Rato les persigue una vida llena de fracasos.


Con 35 años, el actual Rodrigo Rato ex Presidente de Bankia, ocupó su primer escaño en el Congreso de los Diputados en 1982. Apoyó el nombramiento de Aznar a Presidente. Fue Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Economía entre 1996 y 2004. Privatizó a Argentaria, Tabacalera, Telefónica, Endesa y Repsol. Generó un agujero de 20.000 millones de euros en 2011 en el Sector eléctrico. Fue Gobernador en las Juntas de Gobernadores del FMI, Banco Europeo de Inversiones y otros, hasta su dimisión en 2007. Se le propuso como sucesor de Aznar y como candidato a Presidente del Gobierno, finalmente Aznar nombró a Rajoy como Presidente del Gobierno. En 2007 se incorporó a un banco de inversiones francoestadounidense. En 2008 fue Consejero Asesor del Banco de Santander.

Dirigió Bankia del 2010 al 2012, configurando la mayor integración financiera de España de siete Cajas de Ahorros. Caja Madrid, Bancaja, La Caja Canarias, Caja Ávila, Caja Segovia, Caixa Layetana y Caja Rioja. Lejos de perder poder tras la quiebra de Bankia, fue nombrado Consejero Asesor para Latinoamérica y Europa en Telefónica.

No sé si Rodrigo Rato, imputado actualmente en el caso Bankia, será hábil para librarse del peso de la ley. En el caso Gescartera, la agencia de valores que tambaleó a toda la cúpula de Aznar, si supo escabullirse hábilmente de la trama. Rato se libró por los pelos del fraude sin tener que dar explicaciones ante la opinión pública. A pesar de todo, no salió del todo indemne en una estafa piramidal de más de 50 millones de euros. Más de 4000 inversores perdieron su dinero entre los años 1992 y 2001, convirtiéndose en el símbolo del pelotazo financiero a finales del siglo XX. La trama turbia de Gescartera, fue un estigma para el PP durante muchos años, aunque hoy haya desaparecido de la memoria de muchos.

“De raza le viene al galgo” sería el refrán más acertado para Rodrigo Rato, perteneciente al “Clan Rato”. Esta “banda” familiar formada por su padre Ramón Rato Rodriguez-San Pedro, su hermano Ramón Rato Figaredo y su tío Faustino Rato Rodriguez-San Pedro, fueron sentenciados en 1967 por delito monetario y por evadir capitales a Suiza. De los dos bancos, propiedad del patriarca de los Rato, Banco Siero y banco Murciano, el primero sirvió de tapadera para evadir ilegalmente 70 millones de pesetas a Suiza. Dicho banco fue intervenido por el Banco de España con un dictamen de quiebra

Hemeroteca: Página del diario ABC comunicando la noticia el 3.12.1966

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1966/12/03/092.html

En una espectacular operación policial, los agentes detuvieron esposados a Ramón Rato y a Ramón Rato Figaredo cuando se encontraban en la boda de su hija Mª de los Ángeles Rato Figaredo y Emilio García Botín, sobrino de Emilio Botín, en los salones del antiguo Hotel Castellana Hilton en Madrid.

Como consecuencia de todo esto, el 1 de septiembre de 1967 funcionarios de la Dirección General de Presiones, entregaron a Ramón Rato a la Guardia Civil en las dependencias de la cárcel de Carabanchel para su traslado a la prisión provincial de Almería con el fin de que extinguiera allí su condena por “contrabando monetario”

La condena al padre de Rato, fue de 3 años de cárcel y una multa de 176 millones de pesetas, su hermano a 2 años de cárcel y una multa de 44 millones de pesetas y su tío a 5 millones de pesetas. Al salir de la cárcel, ambos siguieron sus negocios con espíritu de revancha al considerar que se les había condenado injustamente.

Los depositantes que tenían ahorros hasta las 50.000 pesetas, el máximo garantizado por el FGD en aquella época, fueron resarcidos, pero no hay constancia que el Banco de España devolviera el dinero al resto de depositantes que sobrepasaran esta cantidad.

Luisa Vicente Santiago









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